lunes, 4 de julio de 2016

VIII Gran trail Ternua Sobrarbe

Por séptima vez, vuelvo a la prueba que me inicio en estas aventuras, allá por el año 2010 saliendo de la preciosa Abizanda, que tiempos y cuanto ha evolucionado esto de “correr por el monte”, cuatros amigos por aquel entonces y cientos en estos días, pero aun así en esta prueba nunca se ha perdido ese toque “familiar”.

Bueno, iré al grano, otra vez más, Martin mi compañero de batallas y por muy poco tiempo, colega europeo, salimos de Siétamo para hacer noche en la Villa de Ainsa, antes tuvo lugar la cada vez más numerosa cena de las gentes de Uesca que año a año por suerte va creciendo, y tras una cena copiosa y con las barrigas a rebosar nos fuimos a la piltra.

Sin apenas darnos cuenta llega la esperada mañana, aun de noche nos plantamos en la preciosa plaza de armas del Castillo de Aninsa, un liviano desayuno y algún intercambio de opiniones con los corredores, una última foto y ¡pumm! El cohete daba las seis, ósea la hora de salida.
Buena mañana para correr, con los primeros rayos de sol queriendo asomar, dándonos a entender que íbamos a pasar mucho, mucho calor. Pero los primeros y archiconocidos kilómetros  se llevaban bien, El Pueyo, Araguás y Laspuña donde teníamos el primer avituallamiento, pico un poco de todo y para abajo, a por la margen izquierda del Cinca. Hasta Badaín nos espera un apacible paseo si sabes controlarte y ya tienes 25 kilómetros a tu espalda. Durante los primeros kilómetros esperé a Martin pero luego me dejé llevar, ya le esperaría poco a poco en las interminables subidas.

En algunos momentos tuve la compañía de algunos conocidos como Pau de Alquezar, pero la pitera que tenían no la podía aguantar, así que siendo realista aflojo para no desfallecer antes de tiempo, los pasos me acercaban  ya al Collado de San Miguel y tras una apacible bajada a Saravillo, tercer avituallamiento, oí el nombre de Siétamo de unos voluntarios también de Siétamo que casi nunca fallan, esto daba moral para seguir pero decidí sentarme y tomármelo con más tranquilidad haciendo tiempo para esperar a Martin, pero después de un tiempo prudencial decidí seguir, quedaba mucha subida y ya habría tiempo de parar.

A la salida del pueblo me estaba esperando junto a un muro, mi “amiga”, una vara de avellano, que sería mi compañera inseparable durante todo lo que quedaba de carrera. La subida en los primeros pasos era apacible y entretenida, me dedique a comer alguna que otra fresa silvestre que encontraba por los bordes del camino. Me iban pasando el grueso de corredores de Huesca y me daban referencias de que Martin estaba al caer, así que afloje un poco el paso y esperé su llegada. Juntos nos fuimos calzando la cada vez más empinada pared que nos separaba del Ibón de Plan, se hacia dura, tuvimos que parar para tomar aliento y alguno de los exquisitos geles que llevábamos, se hizo largo pero llegamos al Refugio de Labasar, después de reponer un poco las fuerzas salimos al encuentro del Ibón, este último tramo era precioso aunque muy concurrido por excursionistas a los que en breve imitaré con la familia.

La llegada al ibón, espectacular, con bastante agua, muy bonito, ha merecido la pena llegar hasta aquí, después de la foto de rigor y de tocar el agua, de vuelta para coger el camino de la larga e incomoda bajada a Plan.
 
Bajamos lentos pero seguros, como se suele decir, el calor apretaba cada vez más y había que reservar un poco para la larga subida en la que iba a pegar el sol de lo lindo. La llegada a Plan muy animada, por la spiker, que nos invitaba a seguir, y muy gustosamente la hicimos caso, después de pasar claro esta, por el avituallamiento y comer unos macarrones buenísimos, queme entraron de maravilla, y tras recibir los ánimos de la familia por teléfono a por la última y gran subida, que tantas veces hemos bajado pero que en esta ocasión tocaba hacerla en sentido contrario.
Las primeras rampas con el Lorenzo pegando costaba de digerir, Gistain parecía que no llegaba nunca, que paredón, pero por fin llegó, esta vez no había avituallamiento, pero sí que paramos en una fuente que parecía un Oasis, con su sombrita y esa agüita tan fresquita…vamos, una maravilla, pero había que seguir para llegar a Serveto, que en otras ocasiones es un paseo a velocidad de crucero, en esta se me hacía largo, tuve que parar para meterme otro gel.
En Serveto otro avituallamiento, venia de maravilla antes de empezar los más de 1400 metros de desnivel que nos separan de la Cruz de Guardia, empezamos poco a poco con los pies en los talones de Roberto Rodrigo, el Hombre globo que ya llevaba tiempo al acecho, pero que esta vez nos dio alcance, y con el que compartimos la subida casi en su totalidad, pero parece que nos dio suerte, ya que se empezó a nublar, cubrir, tronar, y a llover, aquí cada uno hacia lo que podía, el ritmo era a discreción, algunos aguantamos sin ponernos el chubasquero y recibíamos con gusto las refrescantes gotas, aunque llegaba un momento que ya no eran tan bien recibidas, estaban durando demasiado, pero unos gritos femeninos que ya se llevaban oyendo desde hacía rato, empezaban a oírse ya claramente, y primero con extrañeza, y luego con admiración, te levantaban el animo y casi sin darte cuenta te encontrabas arriba con una sonrisa en los labios, era flipante como estas chicas podían gritar tanto tiempo animando a los zombis que íbamos llegando a su buffet. Aquí foto de un Ramón que nunca falla en este lugar, -abrigarse que te quedas frío y comer un poco de todo para afrontar la última y larga bajada.
 
La bajada se me hizo larga no, larguísima, no me extraña que cuando la tenemos que subir nos de siempre la pájara, es verdad que bajamos a un ritmo suave pero parecía que no se acababa, menos mal que es preciosa y con un suelo perfecto para correr. Pero Bielsa ya estaba ahí, Roberto el globo, también, lo habíamos dejado en la subida cuando empezó a llover y el grupo con el que iba se disgrego entero, pero lo teníamos otra vez pegado. Bajamos a la pista, pasamos por el camping, y por la margen izquierda nuevamente del Cinca cruzamos su puente para meternos en Bielsa, y tras las últimas calles empinadas desembocamos en su histórica plaza para recibir los aplausos del numerosos publico.

Ya estaban hechos los 71km. una vez más, estaba satisfecho de acabar esta bonita carrera, tan solo quedaba pegarse una ducha con sus gélidas aguas de montaña y tomar una longaniza con patatas regada con una cervecita, más que nada para bajar los geles…
 
Como siempre dar las Gracias a la organización que siempre está por encima de lo que se espera, pero este año creo que ha sido increíble, había hasta un voluntario para decirte donde apoyar el pie en una roca y no resbalarte al cruzar un barranco. Vamos que como digo siempre, hasta el año que viene, que seguro que estaré.






viernes, 22 de abril de 2016

Osan Extrem 2016


Lo que empezó en su día como una “chaladura” del Gran Javisa, a la que respondió la simpática Saioa, se ha convertido en una autentica aventura a la que este año han respondido 18 ultracorredor@s(Javisa, Saioa, Pau, Scofield, Hector, David, Jordi, Oscar, Marcos, Plasin, Edgar, Angel, Roberto, Antonio, Martin, Toño, Lorenzo, Alvaro y el menda) y cinco asistentes (Teo, Viteri, Silvia, Lorena y Andrea) con dos furgonetas, una pasada.

Lo que se iba cociendo los meses antes de la aventura daba miedo, crecía sin parar, y sin darnos cuenta se había montado una logística que bien la quisieran tener muchos ultras.

El sábado a las 20.30 estábamos 18 personajes disfrazados con mochilas, gorras, chubasqueros y vestimentas de lo más variopintas, dando colorido a la solitaria intermodal de  Huesca, con dos furgonetas en las que íbamos metiendo, con un orden militar, marcado por el sargento Teo que se encargaba de tenerlo todo bien ordenado y controlado para una perfecta asistencia, en la otra furgo, íbamos metiendo las aportaciones para los avituallamientos…increíble!, daban miedo, creo que podíamos haber pasado todo el mes corriendo con lo que había, y luego además, celebrarlo, porque no faltaba ni el whisky.

Con cierta incertidumbre por el tiempo y tras un discurso de Teo por el bien de todos, nos dirigimos hacia el casino para  hacer la foto oficial, y tras los gritos de Teo “q somos? Jabalís o personas?, somos jabalís!” salimos con los ánimos y aplausos de los amigos, familiares y gentes que flipaban al vernos correr por un Coso peatonal.
antes de salir de Huesca

Dirigimos nuestros pasos por el Coso Bajo y la de  Plaza de toros, con la mirada atónita de la gente que nos ve pasar, estamos muy entusiasmados, además la lluvia nos ha respetado en nuestra salida, con el chubasquero puesto muchos empezamos a notar calor, y antes de meternos en la pista que nos llevará a Apies tenemos una parada logística para quitarnos ropa de abrigo.
Ya en la pista de Apies empieza verdaderamente la Ossan, el barro empieza a presentarse para no abandonarnos ya en toda la Extrem, la lluvia también hace acto de presencia para aparecer y desaparecer  en varias ocasiones. Antes de pisar la carretera de Apies ya oímos los gritos de Teo y sus chicas, estábamos empezando, pero así iba a ser imposible flaquear.

Tras un breve transito por la carretera volvemos a la pista para llegar al primer banquete en la plaza de Apies, no sabias que tomar, todo perfectamente preparado con mesas y sillas, ánimos, aplausos y gritos de aliento, vaya vidilla para el pueblo.

A partir de aquí la lluvia se empeño en acompañarnos de verdad y la temperatura bajo un poco, mirando atrás todavía disfrutábamos de las últimas luces de la civilización y delante nuestro podíamos vislumbrar las formas de las peñas del Salto del Roldan, antes de llegar disfrutamos de un “idilico” campo de alfalfa que parecía no tener fin…
No tenía claro cuanto faltaba, ya que nunca había corrido por este tramo, pero Teo con sus gritos nos daría alguna pista. Efectivamente!, Teo, Viteri, Silvia, Lorena y Andrea con sus gritos, rompían el silencio de la noche y nos anunciaban que faltaba poco para el segundo banquete.
avituallamientos de Salto de Roldan
 
El despliegue era excepcional, todo organizado y colocado para poder abrigarnos y tomar caldito, café, tortilla, empanadito…sí, sí, también había geles y barritas, pero creo que esta vez no tuvieron mucho éxito.
Salimos con muchas ganas y nos adentramos poco a poco en la soledad, aunque sería a partir de  Lusera cuando empezaría realmente, antes fotito en el dolmen de Belsue.
Este tramo hasta Lusera, debe ser muy chulo, con los sucesivos túneles, habrá que volver para verlo de día…
Javisa iba marcando el ritmo, porque cuando se descuidaba algunos se entusiasmaban y todavía quedaba mucha noche…y día.
La lluvia ya nos había dejado un poco tranquilos y pudimos disfrutar nuevamente de otro banquete, con Teo arreándonos para que no nos quedásemos fríos y no perdiésemos mucho tiempo, desde aquí solo nos quedaba subir al bonito pueblo abandonado de Lusera, y ahora sí! adentrarnos en la soledad de estas tierras abandonadas por las gentes que en su día con tanto esfuerzo levantaron unos muros que ahora poco a poco se vienen abajo, Ibierque da fe de ello, y a los pies de su iglesia hacemos una parada técnica para tomar algún tentempié, la Guargera se hace presente, y su soledad y los kilómetros, hacen que en estos tramos algunos estemos pensando en “nuestras cosas”.     
avituallamiento de Lusera

Otro avituallamiento en Gésera, con un esperado caldo, y más ánimos, aplausos y gritos, que hacen que algún vecino precavido oteé por los resquicios de las ventanas, aquí dejamos constancia de nuestra presencia con unas fotos en el “trono” para el control de Teo.
Gesera
de vez en cuando daban alguna cabezada
 
La memoria me falla un poco, pero creo que desde aquí tuvimos algunos tramos especialmente pesados, por decirlo de alguna manera fina, tramos de pista en los que el barro te dejaba un capa de buena argamasilla y que por momentos te pegaba al suelo, en varias ocasiones creía que iba a perder la zapatilla, cuando el terrero te hacía soltar un poco el barro, empezaba otro tramo más largo todavía, esto nos acampanó hasta el amanecer, o por lo menos, desde aquí, se hizo menos pesado, no llevaba apenas agua y antes de Allue no me quedaba ni gota, pero ya casi divisamos nuestra primera meta que era Osan.
No quedaba nada, el sol nos iba dando la bienvenida, y nos acercaba poco a poco al último tramo de carretera a Osan, las voces y griterío de nuestros asistentes y de los corredores que ya habían llegado nos daban el aliento para afrontar las rampas finales, y por fin pasamos por el arco de meta más de una hora antes de que empezara la carrera.
últimas rampas a Osan
gritos de aliento
preparadas para recibirnos...
la esperada llegada

Por supuesto ya teníamos preparado todo como hasta ahora, no teníamos que hacer ningún esfuerzo por buscar nada, bolsa de corredor, ropa de recambio, y el banquete final: más tortillas, croquetas, pechuga, jamón, caldito, café…y sí, alguna cosa más normal supongo, como coca cola, pero a la que no preste ninguna atención…
la perdición...
 
Teníamos más de una hora para cambiarnos de ropa, comer bien, y pensarnos si dábamos el último paso para terminar esta gran aventura…correr la carrera, que es realmente a lo que habíamos venido. Algunos dudamos tengo que reconocerlo, pero finalmente, casi todos nos animamos.
había que recuperarse
a cambiarse
 
a por el último capitulo

De la carrera que contar, una temperatura ideal, algo de barro, un paisaje precioso con una cascada como nunca, muchísima gente, y a sufrir…
Oscar Plasin
Pau
Durante los primeros kilómetros salí tranquilo, el mogollón de gente que tenía delante, el barro y las pocas fuerzas se encargaron de ello. La verdad estaba mejor de lo que pensaba, por lo menos hasta la cascada, solo sus vistas y el camino serpenteante con todo el colorido de los corredores, te hacia olvidar el cansancio, pero un poco antes de la cascada me pego un bajón impresionante, me quede sin fuerzas, pienso que el avituallamiento de Osan tuvo la culpa, las croquetas no dan alas…aún quedaba un poco para el avituallamiento y se me iba a hacer largo, vi pasar a Javisa con su hija, a Saioa, a Roberto… y a otros muchos corredores y corredoras, no podía apenas correr unos metros para acercarme al ansiado avituallamiento, pero todo llega y por fin pude meterme en el cuerpo algo de gasolina para correr, el “exquisito” acuarius que hasta ahora apenas había probado, naranja, plátano,,, y a correr, bueno, andar prácticamente  hasta que empezábamos la bajada.
Martin
Al principio baje con cuidado por el barro, y las pocas ganas y fuerza que tenia, pero según bajaba me encontraba mejor, me pegó un subidón, casi no me lo creo, empecé a pasar a alguno de los que me habían pasado en la bajada, y lo mejor me sentía muy bien, parece mentira que después de 80 kilómetros el cuerpo te permita correr así, el caso es que no se de donde saque las fuerzas, pero llegué bastante contento y disfrutando como un niño, los gritos de nuestras guapísimas asistentes me daba la fuerza para recorrer los últimos metros de “castigo” tras pasar por la plaza.

Esto tocaba a su fin...
David y Marin

Tras llegar y abrigarme un  poco, entablamos conversación mientras esperábamos la interminable cola para las migas, con granizada incluida, me cambien de domingo y ahora sí, puede atacar las migas, apenas las puede probar y dar un trago de cervecita cuando ya nos teníamos que ir a Huesca, Martin ya había llegado poco después, y como no teníamos vehículo, había que buscarse la vida para no volver a pie o en bici como hizo Oscar Plasin.
las estrellas de la noche


En resumen, un ambiente excepcional, buena compañía durante toda la noche, animada por las conversaciones y las risas con todos los corredor@s, un recorrido agradable a excepción de algún tramo de pista pestoso, un noche con una temperatura buena para correr, unos avituallamientos de matricula, unas y unos asistentes de lujo, que habrá que fichar sin ninguna duda, y el convencimiento de que el año próximo año repetiremos aunque sea de asistente, y finalmente el mayor agradecimiento para Javisa por empezar todo esto con Saioa, y a Teo y sus acompañantes (Silvia, Lorena, Andrea y Viteri) por lo fácil que nos lo han puesto, y como no, al resto de corredores por hacerme pasar una noche tan agradable…


jueves, 17 de marzo de 2016

Zurich Marató Barcelona 2016...¡objetivo cumplido!


Sensacional, estupendo, increíble.....palabras y más palabras, pero nada puede describir lo que sentí este fin de semana de Barcelona, han sido un par de días fantásticos.

De una manera casual me metí, supongo que al igual que el resto, en esta aventura, una aventura que ya empezó días atrás con toda la logística para hacer visible la AT (ataxia telangiectasia), un enfermedad de esas que llaman raras, pero que ahora no lo será tanto. El objetivo ya se cumplió antes de finalizar la Marató, logrando hacer visible a un montón de gente, instituciones y organismos, lo que es la AT, además de recaudar dinero y poder conseguir, esperemos, algún avance médico.La colaboración de mucha gente, ha logrado que una pequeña aventura se fuera haciendo más y más grande para convertirse en "nuestra gran AvenTura" , que creo, que tardaremos en olvidar mucho tiempo, amigos y amigas que lo serán por mucho tiempo y con los que estoy seguro que compartiremos muchas más cosas.
Residencia Martí-Codolar
Pero metiéndome en lo que ha sido la Marató, mi primera Marató de asfalto. A las 9,30 quedamos en la fuente de Siétamo el Team de Uesca (Isabel, Pedro, Ricardo y yo). Pronto estamos en la carretera, con un día soleado que presagia un buen fin de semana, poco antes de la una estamos instalados en la residencia Salesiana Martí-Codolar, apenas después de comer nos dirigimos a la gran urbe, al bajar en la estación de metro de Plaza de España nos vamos haciendo la idea del gran finde que nos esperaba, el mogollonazo de gente te subía la adrenalina a tope. Enseguida reconocimos a Xabi y junto a él, Sergi, MartasTeam,el padrino.....vamos fueron apareciendo parte de los corredores y corredoras con los que compartiríamos los esperados 42.195 metros.



Después de los esperados saludos, empezaba la hora de la verdad...la recogida del dorsal y bolsa del corredor. Ya estábamos metidos en el "fregao", fotos para el recuerdo y una visita por la Feria nos llevaron a hacer tiempo, para por fin, acudir al hotel donde encontrarnos con los verdaderos protagonistas, Álvaro, Alejandra y Luis Illán.
En el hotel, conocemos a Amparo, la incombustible madre que no paraba en ningún momento, que aprovecho para darnos alguna indicación, probamos las sillas para familiarizarnos un poco y nos empapamos del ambiente que ya reinaba entre los familiares y amigos.
ya hemos probado las sillas...
Ya un poco tarde salimos a la caza de alguna mesa para ingerir algunos hidratos, vamos, las pilas para aguantar físicamente mejor la carrera, porque mentalmente íbamos "sobraos".

Poco después de las 12 teníamos la cabeza dando vueltas en la carrera del día siguiente, y poco a poco los pensamientos volaban junto a las sillas que teníamos que empujar, hasta que llegó la hora de calzarse el mono de trabajo y tras un escaso desayuno, cogimos el metro y nos presentarnos en el mogollón de la Plaza de España, con su manto colorido formado por los miles y miles de corredores y corredoras, de los que nosotros ya formábamos parte.
nuestros mejores deseos inician el vuelo

Estábamos ya sin darnos cuenta en la linea de salida, junto al resto de vehículos de dos ruedas, eramos todos un amasijo de alegría, eufóricos, con ganas de salir, aprovechando estos últimos segundos para retratarnos para la posteridad, y por fin...salimos, 10 minutos teníamos para disfrutar en solitario de las calles de Barcelona.
dispuestos a todo

Que alegría, ya habíamos salido, esto estaba en marcha, ahora tocaba dar un paso tras otro y hacer disfrutar a Álvaro, Alejandra, y a Luis Illán, para algunos, es nuestro primer maratón, en especial para el "Padrino", que tío, se chupo todo como un campeón.
por un momento fuimos los primeros...
primeros pasos


De la carrera ¿que decir?, que fue impresionante, irrepetible, que salían a flor de piel muchos sentimientos, que disfruté en todo momento, de las calles, sus gentes animando sin parar desde la cera, desde los balcones, desde cualquier lugar donde nos veían, disfrute de todo el entorno por el que pasamos, desde el Camp nou, hasta la estatua de Colón, pasando por la "historia interminable(sagrada familia)", pero especialmente de rincones no tan conocidos pero con mucho encanto. Pero lo que me ponía la piel de gallina, eran los corredores y corredoras que constantemente nos animaban a su paso, los desconocidos y los conocidos que nos encontrábamos sin esperarlo, y !como no¡, no podía faltar el Sr.Ornitorrinco, que alegría me dio verlo en estos lares, es increíble, está donde menos te lo esperas.
con el Sr.Orni

el Team de Uesca

Pero si los corredores nos animaban, los familiares y amigos que nos encontrábamos en cualquier lugar, la verdad no sé como lo hacían, los veías en gritando y animando en una calle y cuando te descuidabas ya los tenias gritando otra vez enfrente tuyo, !ah¡ y el "paparazzi", vaya carreras que se pegaba, corría "palante", corría "patras", corría pa-tos lados, un fenómeno.
Xabi
metiendo el turbo...
Lo más alucinante sin duda fueron Álvaro, y su ¡pon el turbo!, cuando veía que Alejandra y su tierna sonrisa le adelantaba, o cuando lo hacía su hermano mayor, Luis Illan, con su supersónica silla, ellos fueron los auténticos protagonistas, como aguantaron sin decaer su ánimo, tan solo al final empezaban a preguntar cuanto faltaba, pobres, Alejandra, ya nos dejo claro que ya no la pillábamos más, pero creo que Älvaro se encargará de engañarla para alguna locura más...
Marta saboreando las mieles del triunfo


Podría decir muchas más cosas, sensaciones, sentimientos, emociones, muchas cosas que tardaremos en digerir pero que nunca olvidaremos, gente que quedará para siempre en nuestros corazones, muchos son los que formaron parte de este proyecto: Joan Carles, el superpadrino, que se chupo todo el maratón ¡que pasada!, Sergi, el director de orquesta, las MartaTeam, el tio Rafa, Barbara, Patricia, Virginia, Miguel, Guille, Gonzalo, Diego, Bernat, Tomas, Jordi, Miguel, Alex, el Team de Uesca, super Isabel y Pedro y el pequeño Ricardo Turmo, y Xabi y Rosa que han logrado hacer más visible toda esta "pequeña Gran Historia" en los medios, a todos lo amigos y familiares, y a esa SuperMadraza, Amparo, que no paró en ningún momento, y a  todos los que se me olvidad.
Agradecer también a organismos y personas que apoyaron este reto: Avapace Corre de Valencia por las sillas y sus consejos, al apoyo de la Aefat, a Eva Naval de Carita Bonita, y a migranodearena.org en la que todavía y hasta el día 13 de abril podemos colaborar.

Muchas más cosas se podrian decir, pero guardaremos algo para nosotros...

                                          RESULTADOS ZURICH MARATÓ BARCELONA







el sentido del humos no faltó


hasta pronto Barcelona...

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