miércoles, 23 de noviembre de 2016

VIII Maratón de Huesca

Segunda vez que me atrevo y animo a correr una media de asfalto, no me gustan nada estas carreras, pero en esta ocasión no salia plan para ir a otro sitio y me lié la manta a cabeza.

Martin finalmente se animó y su objetivo era hacer menos de 1.30, 1.29.59 decía..., intentaría entrar con él en meta, aunque no lo tenia claro, en la semana no había salido nada a correr.

Pero a lo hecho pecho, ya que me había apuntado tenía que intentar disfrutar, lo que más ilusión y motivaba, era el recorrido, podía ser divertido correr por el coso y subir a la plaza López Allue.

Me presenté en el campo de un futuro equipo de primera, y después de recoger el dorsal, aproveché para compartir impresiones con varios corredores y corredoras a los que conocía, que obviamente eran muchos.
Martin llegó un poco justo de tiempo, y prácticamente nos tuvimos que poner en la linea de salida para recibir las instrucciones pertinentes, no pegamos ni una carrerita para calentar, vaya par de dos, como si fuera una Ultra y tuviéramos todo el tiempo del mundo para calentar durante la carrera.

Echamos unas risas antes de salir y casi al salir también, ya que la pistolita de salida no estaba por la labor de anunciarnos el momento de empezar a pulirnos los 21km. de la Media.

Por fin detonó la pistolita, y comenzamos con una mini subida para salir por detrás del pabellón de deportes y tras un paso por el polígono, acercarnos al parque, plaza Navarra y pisar el Coso, hasta aquí, un ritmo rápido para mi y con la compañía de los pitidos de los relojitos de todo tipo..., creo que era el único que no llevaba reloj. Salimos del Coso por Martinez de Velasco,  dar la vuelta a la altura del Isuela para buscar la rotonda de las Miguelas, esta pequeña subida desde la plaza de toros se notaba, sobretodo en la segunda vuelta, ya desde aquí bajamos de nuevo al Coso para subir por Goya a la plaza San Pedro y Allue y bajar por Ramiro el Monje al Coso, este tramo era especialmente divertido, desde aquí subíamos todo el Coso para dar la vuelta a Salesianos y bajar de nuevo hasta las cuatro esquinas buscando el parque y la Calle San Jorge para dirigirnos de nuevo al Alcoraz.
la parejita
Ya habíamos dado una vuelta e iba reventado, notaba todas las mini subidas, y en la segunda vuelta ya tenía grabados en la mente lo lugares más desagradables, el tramo desde el surtidor a Salesianos, o el más divertido, la subida por el Casco viejo, aunque lo peor no era el recorrido que creo que estaba bastante bien, si no el ritmo que llevaba que me iba a llevar a la tumba...

Aunque el día no era malo, no llovía y la temperatura no era especialmente fresca, la presencia del público era muy escasa, una salida muy pobre, con  poca gente y muy poca animación, al igual que la llegada, es verdad que había una Charanga en el Casino y un animador en la rotonda de las Miguelas, pero quizás retrasando la salida una hora o buscando otra fecha, no lo sé...
la Charanga
Por lo demás creo que es una carrera agradable, con un recorrido entretenido, un buen ambiente entre los corredores, muchos nos conocemos y es divertido verlos a los largo de la carrera, creo que bien organizado por parte de los muchos voluntarios que había por todos los cruces del recorrido.
Lo que estaba un poco desangelado era el avituallamiento, el agua la vi, pero nada más, un poquito de chicha....

Ah! al final conseguimos el objetivo..1.29.17

                                                       CLASIFICACIONES

viernes, 28 de octubre de 2016

XVII CARRERA DE MONTAÑA OS FORATOS DE LOMENAS

Un fin de semana mejor de lo esperado, con las previsiones tan nefastas que nos anunciaban, temía que íbamos a estar bien pasados por agua. Pero la cosa no fue para tanto...

Esta vez salí el viernes con toda la familia, dispuestos a disfrutar un par de días  en Torla, llegamos poco antes de las once, y después de instalarnos y tomar una buena cena planteamos las opciones para el sábado, dependiendo de la climatología. 
El día amaneció algo revuelto, pero había que intentar disfrutar de estos preciosos colores que nos brindaba este paisaje, nos acercamos al Valle de Bujaruelo, aparcamos junto al refugio y comenzamos a andar, optamos por un paseo corto, la nubes estaban acechando y no nos queríamos arriesgar.
La verdad que disfrutamos mucho, lo niños se lo pasaron en grande correteando, es una maravilla de valle, los colores de las hojas de los árboles parecían cambiar de color cada vez que mirabas.
Llegamos con buena hora a Torla para comer, y tras tirarnos un rato en el sofá, dimos un paseo por el pueblo haciendo tiempo para recoger el dorsal, casi a tiempo pudimos librarnos de la lluvia que empezó a caer ya de forma ininterrumpida hasta el domingo. Aprovechamos para "recordar" las calles de Monopoly, no se quien se lo pasó mejor, si los niños o nosotros.
Tal como llovía no veía claro si me tendría que poner unas zapatillas con unos buenos tacos o unas aletas...
Amaneció lloviendo y con un poco de niebla, opté por pantalón largo y chubasquero, y con el tiempo justo me encaminé a la salida con mi mujer, los niños ya me animarían a la llegada...    
junto al máquina Dario antes de salir
Todos esperábamos bajo el toldo que habían instalado, después de posar junto al máquina de Dario Carbonell, y creo que puntualmente, salimos dispuestos a no pillar mucha agua y sobretodo a no darnos muchos tortazos.
En la primera bajada junto al centro de visitantes ya se fue al suelo más de uno, un aviso para navegantes...nunca mejor dicho.

Nada más empezar a subir ya me empezaba a sobrar el chubasquero, aguanté un poco pero enseguida me lo até a la cintura, la lluvia apenas caía, la temperatura era perfecta para correr, el único pero, era el terreno que estaba completamente embarrado, y las piedras y raíces mojadas eran un continuo peligro, aunque le daban un toque "divertido"...

Según avanzaba la carrera me iba sintiendo mejor, no había calentado nada y después del desayuno que me tomé..., Los continuos subes y bajas que nos separaban del Puente de los Navarros te hacían entrar en carrera, aunque la pista que te introduce en Bujaruelo es un poco pesada, el entorno y el ruido del río Ara, que bajaba con fuerza, te hace progresar sin darte cuenta hasta el avituallamiento, no tomé nada, me introduje en la preciosa senda que nos seguía llevando por la margen izquierda del Ara, uno de los trozos más bonitos de la carrera.
después de la carrera
Cruzamos por la pasarela a la altura del camping Bujaruelo y bajamos toda la pista, hasta aquí había ido pasando poco a poco a varios corredores, pero en la bajada no me esforcé mucho y me superaron algunos, pero en la entrada de la senda los pasé nuevamente, esta parte del recorrido me encanta, tiene su peligro, pero la hice a toda pastilla, disfrutando, disfrutando de cada piedra que lograba salvar, de cada raíz, de esos arroyos que que ahora parecían ríos y de esos preciosos colores que siempre te acompañan...

Las pequeñas subidas, y una última bajada a tope, me acercaron al camping de San Antón, ya no quedaba nada, Torla estaba cerca, un pequeño repecho, algo de pisteo y una agradable bajada por una divertida sendaa para dejarnos en la carretera, de aquí los ánimos de la gente y la compañía de un corredor que pille en los últimos metros de bajada me llevaron hasta la pancarta de meta, en la que también oía los gritos de ánimo de mi familia que estaban esperando mi llegada. Contento por su presencia, llegué un poco exhausto, pero después de sus achuchones y algunas fotos me recuperé rápidamente.
mis dos hijos recuperándome...
Otro año más en la que habíamos disfrutado de un fin de semana precioso y de una carrera con la que se te queda un buen sabor de boca para "acabar la temporada".



viernes, 21 de octubre de 2016

ULTRA TRAIL GUARA SOMONTANO



Alquezar nos dio la bienvenida por sexto año consecutivo, una vez más partimos de Siétamo para reencontrarnos con esta bonita Villa. Llegamos pronto, el ambiente daba luz y colorido a la plaza desde donde se daría la salida puntualmente con el cohete anunciador.

Casi 1000 corredoras y corredores disfrutamos por este Parque Natural en sus 3 recorridos, gentes venidas de toda España y de varios países, el tiempo acompañaba, como en casi todos los años anteriores pasamos un poquito de calor, pero nada comparado como en ediciones anteriores, en definitiva, un buen fin de semana para correr.
“El Ultimo Mohicano” dio paso tras el cohete y los fuegos a los 300 corredores de la Ultra Trail, 102km. y 6000+ nos separaban de volver de nuevo a Alquezar.
nuevo tramo de las pasarelas
Como el año anterior salí con Martin, un ritmo tranquilo que nos permitía disfrutar de los kilómetros, en los primeros instantes los frontales nos iban guiando hasta Asque, vimos las pasarelas con las primeras luces del día, unas pasarelas espectaculares, y de nuevo en Alquezar, avituallamiento y saludos a compañeros de “batalla”, entre los que estaba el Gran Campeón Oscar Plasin.
Con el Sol empezando a calentar, subimos a Basacol y nos plantamos con bastantes ánimos en la Virgen de la Viña, ya llevamos 25 km., casi un cuarto de carrera y como nuevos, el Sol todavía no aprieta, y nos queda una bonita bajada a los Oscuros, donde brevemente me separo de Martin, para bajar rápidamente y soltar un poco las piernas, ya abajo espero contemplando como Ramón va disparando su cámara a cada corredor y corredora que pasa, un excelente trabajo que nos brinda gratuitamente.


Ahora tocaba alcanzar el Collado de las Almunias, un avituallamiento en el que teníamos que cargar bien, una de las subidas más odiosas y feas, pero que con una buena conversación se nos paso más rápida que nunca, incluso pudimos correr algunos tramos. El descenso a Rodellar lo hicimos rápidos, más que otras veces, llegamos con muy buenas sensaciones, un cambio de camiseta, un poco pasta, algún hidrato más, y a por la otra subida que no me agrada nada, Andrebot, aquí no íbamos muy finos, veíamos como nos iban pando los corredores, en el descenso al Mascan fuimos cogiendo ritmo, el calor empezaba a apretar y la subida por el barranco y la Costera nos fue metiendo en carrera.
El desolado Otín se acercaba, llegamos a su avituallamiento y descansamos unos instantes para “repostar” y afrontar las Fajas del Mascún por el precioso sendero del Turmo.
Aquí ya iba solo, Martin departía en su lengua con un irlandés, ya no lo vi en toda la carrera, estaba en buena compañía…

En esta última parte de la carrera apreté y prácticamente no paré de correr, el nuevo avituallamiento de Bagúeste y más tarde el esperado de Las Bellotas, donde me tomé mi primer caldo,  saludo a los asiduos del avituallamiento y procuro comer un poco de todo, esperando que no arme mucha “juerga” en el estomago. Paro menos que otras veces, y salgo para intentar una vez más llegar de día al Collado de Pedro Buil, lo consigo por los pelos acompañado por dos Valencianos con los que me fui cruzando en varias ocasiones.

La temperatura había sido ideal para correr, pero empezaba a refrescar y me puse los manguitos, saque el frontal, algo de picar y…palante. Hasta ahora había habido algún pequeño cambio y estaba expectante por ver los que quedaban, vaya tela, menuda bajadita para subir al Mesón, podemos calificarlo de “complicadillo” aunque no paré de correr, iba como loco, pase de nuevo a los valencianos, y sin parar, y pensando que nunca llegaría, veía como la luz destellante se acercaba y por fin llegaba al control de Sevil, no pare mucho, volví a ver a Kine con el que coincidí en varios avituallamientos y salí rápidamente.


Parecía que se habían acabado las sorpresas, me sonaba que quedaba algún cambio pero nos dijeron en el avituallamiento que toda la pista para abajo y sin cambios. Pero después de llevar un rato por la pista nos sacan por un sendero que en principio estaba muy chulo, mucho mejor que tanta pista, pero el idílico caminito cambio y en un tramo parecía un camino abierto a machetazos, pensándolo ahora resulta divertido, pero en el momento me acorde…

Después de una bajada “técnica” salimos a la pista que nos llevaría a la Virgen  de la Viña, como hasta ahora a toda pastilla, llegué a Radiquero como una bala, me senté unos instantes, tomé algo de líquido y pitando para Alquezar, tenia ganas de llegar, solo quedaba el último tramo de pista, incluso corrí un poco, y ya desde arriba, con las luces de la Villa de Alquezar tan cerca e iluminando mi destino, me dejé llevar, y sin darme cuenta ya estaba por las calles de la Villa, cruzando la meta poco después de media noche.

Otra medalla de finsher, y ya van siete, disfrutando de estos barrancos, de estos pueblos desiertos y otros mas poblados que nunca, de estos voluntarios que repiten y de esas corredoras y corredores que cada vez tienen más ganas de disfrutar de este gran Ultra Guara Somontano, Guara engancha, Guara enamora…

                                                         

                                                              CLASIFICACIONES



jueves, 6 de octubre de 2016

GORBEIA SUZIEN

Otro año más vuelvo a mi tierra a correr esta preciosa carrera, un fin de semana completo, carrerita el sábado y pintxitos el domingo,  que más se puede pedir.

Me desplace desde Siétamo hasta Romo con el famoso Blablacar,  un viaje de ida y vuelta cómodo y ameno, llegue el viernes sin apenas tiempo de cenar y preparar las cosas para lo que se esperaba como un día lluvioso.

Sobre las 7,30 de la mañana salía con dirección a Zeanuri con una temperatura sorprendentemente agradable para lo que en principio se esperaba, sin apenas tráfico me fui acercando a mi destino y tan solo en los últimos kilómetros se empezaba a ver más coches, para aparcar en el pueblo sin problemas, la organización lo tiene todo controlado.
Después de acabar de prepararme, baje al frontón para recoger el dorsal, no había nada de cola, debía de ser de los último pues la gente estaba ya en la larga cola de la consigna, mientras hacia cola aproveche para ponerme el dorsal e intentar meter todo en la bolsa.
con Salgado y Monrasin 
En un momento ya estaba preparado para entrar en el corralillo y afrontar por tercera vez esta carrera, antes vi a Salgado con Monrasin, todos unos clásicos de las carreras, te los puedes encontrar en cualquier sitio, y este año este era el adecuado, ya que había un gran nivel, con la presencia del campeón Luis Alberto Hernando y Aritz Egea entre otros.

En los prolegómenos de la salida se podía palpar el gran ambiente del que íbamos a disfrutar en la carrera, a pesar de los pronósticos, la temperatura era ideal para correr y no nos cayo ni una gota, aunque la niebla hizo acto de presencia sobretodo en las cimas, pero en más de una ocasión nos dejo ver las espectaculares vistas que se divisan desde las laderas del Gorbeia.

La carrera comenzó puntualmente, y dimos nuestros primeros pasos para afrontar los 31km. y 2400 metros de desnivel positivo que nos separaban de la delicioso ternera que estaban asando para todos los corredores.

La carrera este año si cabe era más dura por las condiciones del terreno, una cantidad de barro increíble, que hacia muy pesado y difícil en algunos casos el avanzar, aparte del peligro de caídas en las fuertes rampas de descenso y las zonas muy técnicas que subían en dificultad. En algunos casos era hasta divertido y te daba la risa, sobretodo cuando estabas apunto de perder alguna zapatilla succionada por el barro, era una pelea que no siempre parecía que ibas a ganar…

No cabe decir que nada más empezar ya estabas subiendo casi sin parar, apenas parabas por las colas que se formaban en los pasos estrechos y que te permitían dar un respiro, esto y algún avituallamiento te hacían plantarte con una niebla cada vez más espesa en la cruz del Gorbeia, con sus 1.484 metros, una pena no poder disfrutar de sus excelentes vistas.
Luis Alberto subiendo el Gorbeia

Ya superado casi media carrera, tras un corto y fuerte descenso ya teníamos ante nosotros la fuerte subida al Aldamin, con sus 1.360 metros, parece mentira que con esa altura se pueda hablar de dura subida, pues sí, dura no, durísima, aquí se sube y baja todo, a saco.
subiendo el Aldamin
Pero desde este punto solo nos quedaban algo más de 10km. de baja, tan solo una tachuela final, que sí bien es cierto que se agarra un poco, pero en la que ya se olía la exquisita ternera que nos espera en la meta, bajando lo más rápido posible con permiso del barro y los latigazos que te pegaba la espalda con los amagos de resbalones.

última "copita" antes de llegar...

Y finalmente, con 7 minutos por debajo de las cinco horas entro en meta, contento y feliz de haber disfrutado otro año más de estos paisajes, de estas gentes tan comprometidas con una carrera tan bonita y que ponen toda su entrega para que podamos disfrutar de ella, voluntarios y organización, que no dejan nada suelto, indicándote donde tienes el agua o la isotónica, o las zonas peligrosas donde poner más atención, en definitiva, unas gentes que se vuelcan con su carrera y te hacen disfrutar de ella.



 


Eskerrik asko! eta Laster arte!


Tras una carrera muy reñida el campeón fue finalmente Luis Alberto y Andrea Gil en féminas, a la postre campeones de las Skyrunner Series.

el campeón

el podium


con el Campeón


                                                            CLASIFICACION

lunes, 4 de julio de 2016

VIII Gran trail Ternua Sobrarbe

Por séptima vez, vuelvo a la prueba que me inicio en estas aventuras, allá por el año 2010 saliendo de la preciosa Abizanda, que tiempos y cuanto ha evolucionado esto de “correr por el monte”, cuatros amigos por aquel entonces y cientos en estos días, pero aun así en esta prueba nunca se ha perdido ese toque “familiar”.

Bueno, iré al grano, otra vez más, Martin mi compañero de batallas y por muy poco tiempo, colega europeo, salimos de Siétamo para hacer noche en la Villa de Ainsa, antes tuvo lugar la cada vez más numerosa cena de las gentes de Uesca que año a año por suerte va creciendo, y tras una cena copiosa y con las barrigas a rebosar nos fuimos a la piltra.

Sin apenas darnos cuenta llega la esperada mañana, aun de noche nos plantamos en la preciosa plaza de armas del Castillo de Aninsa, un liviano desayuno y algún intercambio de opiniones con los corredores, una última foto y ¡pumm! El cohete daba las seis, ósea la hora de salida.
Buena mañana para correr, con los primeros rayos de sol queriendo asomar, dándonos a entender que íbamos a pasar mucho, mucho calor. Pero los primeros y archiconocidos kilómetros  se llevaban bien, El Pueyo, Araguás y Laspuña donde teníamos el primer avituallamiento, pico un poco de todo y para abajo, a por la margen izquierda del Cinca. Hasta Badaín nos espera un apacible paseo si sabes controlarte y ya tienes 25 kilómetros a tu espalda. Durante los primeros kilómetros esperé a Martin pero luego me dejé llevar, ya le esperaría poco a poco en las interminables subidas.

En algunos momentos tuve la compañía de algunos conocidos como Pau de Alquezar, pero la pitera que tenían no la podía aguantar, así que siendo realista aflojo para no desfallecer antes de tiempo, los pasos me acercaban  ya al Collado de San Miguel y tras una apacible bajada a Saravillo, tercer avituallamiento, oí el nombre de Siétamo de unos voluntarios también de Siétamo que casi nunca fallan, esto daba moral para seguir pero decidí sentarme y tomármelo con más tranquilidad haciendo tiempo para esperar a Martin, pero después de un tiempo prudencial decidí seguir, quedaba mucha subida y ya habría tiempo de parar.

A la salida del pueblo me estaba esperando junto a un muro, mi “amiga”, una vara de avellano, que sería mi compañera inseparable durante todo lo que quedaba de carrera. La subida en los primeros pasos era apacible y entretenida, me dedique a comer alguna que otra fresa silvestre que encontraba por los bordes del camino. Me iban pasando el grueso de corredores de Huesca y me daban referencias de que Martin estaba al caer, así que afloje un poco el paso y esperé su llegada. Juntos nos fuimos calzando la cada vez más empinada pared que nos separaba del Ibón de Plan, se hacia dura, tuvimos que parar para tomar aliento y alguno de los exquisitos geles que llevábamos, se hizo largo pero llegamos al Refugio de Labasar, después de reponer un poco las fuerzas salimos al encuentro del Ibón, este último tramo era precioso aunque muy concurrido por excursionistas a los que en breve imitaré con la familia.

La llegada al ibón, espectacular, con bastante agua, muy bonito, ha merecido la pena llegar hasta aquí, después de la foto de rigor y de tocar el agua, de vuelta para coger el camino de la larga e incomoda bajada a Plan.
 
Bajamos lentos pero seguros, como se suele decir, el calor apretaba cada vez más y había que reservar un poco para la larga subida en la que iba a pegar el sol de lo lindo. La llegada a Plan muy animada, por la spiker, que nos invitaba a seguir, y muy gustosamente la hicimos caso, después de pasar claro esta, por el avituallamiento y comer unos macarrones buenísimos, queme entraron de maravilla, y tras recibir los ánimos de la familia por teléfono a por la última y gran subida, que tantas veces hemos bajado pero que en esta ocasión tocaba hacerla en sentido contrario.
Las primeras rampas con el Lorenzo pegando costaba de digerir, Gistain parecía que no llegaba nunca, que paredón, pero por fin llegó, esta vez no había avituallamiento, pero sí que paramos en una fuente que parecía un Oasis, con su sombrita y esa agüita tan fresquita…vamos, una maravilla, pero había que seguir para llegar a Serveto, que en otras ocasiones es un paseo a velocidad de crucero, en esta se me hacía largo, tuve que parar para meterme otro gel.
En Serveto otro avituallamiento, venia de maravilla antes de empezar los más de 1400 metros de desnivel que nos separan de la Cruz de Guardia, empezamos poco a poco con los pies en los talones de Roberto Rodrigo, el Hombre globo que ya llevaba tiempo al acecho, pero que esta vez nos dio alcance, y con el que compartimos la subida casi en su totalidad, pero parece que nos dio suerte, ya que se empezó a nublar, cubrir, tronar, y a llover, aquí cada uno hacia lo que podía, el ritmo era a discreción, algunos aguantamos sin ponernos el chubasquero y recibíamos con gusto las refrescantes gotas, aunque llegaba un momento que ya no eran tan bien recibidas, estaban durando demasiado, pero unos gritos femeninos que ya se llevaban oyendo desde hacía rato, empezaban a oírse ya claramente, y primero con extrañeza, y luego con admiración, te levantaban el animo y casi sin darte cuenta te encontrabas arriba con una sonrisa en los labios, era flipante como estas chicas podían gritar tanto tiempo animando a los zombis que íbamos llegando a su buffet. Aquí foto de un Ramón que nunca falla en este lugar, -abrigarse que te quedas frío y comer un poco de todo para afrontar la última y larga bajada.
 
La bajada se me hizo larga no, larguísima, no me extraña que cuando la tenemos que subir nos de siempre la pájara, es verdad que bajamos a un ritmo suave pero parecía que no se acababa, menos mal que es preciosa y con un suelo perfecto para correr. Pero Bielsa ya estaba ahí, Roberto el globo, también, lo habíamos dejado en la subida cuando empezó a llover y el grupo con el que iba se disgrego entero, pero lo teníamos otra vez pegado. Bajamos a la pista, pasamos por el camping, y por la margen izquierda nuevamente del Cinca cruzamos su puente para meternos en Bielsa, y tras las últimas calles empinadas desembocamos en su histórica plaza para recibir los aplausos del numerosos publico.

Ya estaban hechos los 71km. una vez más, estaba satisfecho de acabar esta bonita carrera, tan solo quedaba pegarse una ducha con sus gélidas aguas de montaña y tomar una longaniza con patatas regada con una cervecita, más que nada para bajar los geles…
 
Como siempre dar las Gracias a la organización que siempre está por encima de lo que se espera, pero este año creo que ha sido increíble, había hasta un voluntario para decirte donde apoyar el pie en una roca y no resbalarte al cruzar un barranco. Vamos que como digo siempre, hasta el año que viene, que seguro que estaré.






viernes, 22 de abril de 2016

Osan Extrem 2016


Lo que empezó en su día como una “chaladura” del Gran Javisa, a la que respondió la simpática Saioa, se ha convertido en una autentica aventura a la que este año han respondido 18 ultracorredor@s(Javisa, Saioa, Pau, Scofield, Hector, David, Jordi, Oscar, Marcos, Plasin, Edgar, Angel, Roberto, Antonio, Martin, Toño, Lorenzo, Alvaro y el menda) y cinco asistentes (Teo, Viteri, Silvia, Lorena y Andrea) con dos furgonetas, una pasada.

Lo que se iba cociendo los meses antes de la aventura daba miedo, crecía sin parar, y sin darnos cuenta se había montado una logística que bien la quisieran tener muchos ultras.

El sábado a las 20.30 estábamos 18 personajes disfrazados con mochilas, gorras, chubasqueros y vestimentas de lo más variopintas, dando colorido a la solitaria intermodal de  Huesca, con dos furgonetas en las que íbamos metiendo, con un orden militar, marcado por el sargento Teo que se encargaba de tenerlo todo bien ordenado y controlado para una perfecta asistencia, en la otra furgo, íbamos metiendo las aportaciones para los avituallamientos…increíble!, daban miedo, creo que podíamos haber pasado todo el mes corriendo con lo que había, y luego además, celebrarlo, porque no faltaba ni el whisky.

Con cierta incertidumbre por el tiempo y tras un discurso de Teo por el bien de todos, nos dirigimos hacia el casino para  hacer la foto oficial, y tras los gritos de Teo “q somos? Jabalís o personas?, somos jabalís!” salimos con los ánimos y aplausos de los amigos, familiares y gentes que flipaban al vernos correr por un Coso peatonal.
antes de salir de Huesca

Dirigimos nuestros pasos por el Coso Bajo y la de  Plaza de toros, con la mirada atónita de la gente que nos ve pasar, estamos muy entusiasmados, además la lluvia nos ha respetado en nuestra salida, con el chubasquero puesto muchos empezamos a notar calor, y antes de meternos en la pista que nos llevará a Apies tenemos una parada logística para quitarnos ropa de abrigo.
Ya en la pista de Apies empieza verdaderamente la Ossan, el barro empieza a presentarse para no abandonarnos ya en toda la Extrem, la lluvia también hace acto de presencia para aparecer y desaparecer  en varias ocasiones. Antes de pisar la carretera de Apies ya oímos los gritos de Teo y sus chicas, estábamos empezando, pero así iba a ser imposible flaquear.

Tras un breve transito por la carretera volvemos a la pista para llegar al primer banquete en la plaza de Apies, no sabias que tomar, todo perfectamente preparado con mesas y sillas, ánimos, aplausos y gritos de aliento, vaya vidilla para el pueblo.

A partir de aquí la lluvia se empeño en acompañarnos de verdad y la temperatura bajo un poco, mirando atrás todavía disfrutábamos de las últimas luces de la civilización y delante nuestro podíamos vislumbrar las formas de las peñas del Salto del Roldan, antes de llegar disfrutamos de un “idilico” campo de alfalfa que parecía no tener fin…
No tenía claro cuanto faltaba, ya que nunca había corrido por este tramo, pero Teo con sus gritos nos daría alguna pista. Efectivamente!, Teo, Viteri, Silvia, Lorena y Andrea con sus gritos, rompían el silencio de la noche y nos anunciaban que faltaba poco para el segundo banquete.
avituallamientos de Salto de Roldan
 
El despliegue era excepcional, todo organizado y colocado para poder abrigarnos y tomar caldito, café, tortilla, empanadito…sí, sí, también había geles y barritas, pero creo que esta vez no tuvieron mucho éxito.
Salimos con muchas ganas y nos adentramos poco a poco en la soledad, aunque sería a partir de  Lusera cuando empezaría realmente, antes fotito en el dolmen de Belsue.
Este tramo hasta Lusera, debe ser muy chulo, con los sucesivos túneles, habrá que volver para verlo de día…
Javisa iba marcando el ritmo, porque cuando se descuidaba algunos se entusiasmaban y todavía quedaba mucha noche…y día.
La lluvia ya nos había dejado un poco tranquilos y pudimos disfrutar nuevamente de otro banquete, con Teo arreándonos para que no nos quedásemos fríos y no perdiésemos mucho tiempo, desde aquí solo nos quedaba subir al bonito pueblo abandonado de Lusera, y ahora sí! adentrarnos en la soledad de estas tierras abandonadas por las gentes que en su día con tanto esfuerzo levantaron unos muros que ahora poco a poco se vienen abajo, Ibierque da fe de ello, y a los pies de su iglesia hacemos una parada técnica para tomar algún tentempié, la Guargera se hace presente, y su soledad y los kilómetros, hacen que en estos tramos algunos estemos pensando en “nuestras cosas”.     
avituallamiento de Lusera

Otro avituallamiento en Gésera, con un esperado caldo, y más ánimos, aplausos y gritos, que hacen que algún vecino precavido oteé por los resquicios de las ventanas, aquí dejamos constancia de nuestra presencia con unas fotos en el “trono” para el control de Teo.
Gesera
de vez en cuando daban alguna cabezada
 
La memoria me falla un poco, pero creo que desde aquí tuvimos algunos tramos especialmente pesados, por decirlo de alguna manera fina, tramos de pista en los que el barro te dejaba un capa de buena argamasilla y que por momentos te pegaba al suelo, en varias ocasiones creía que iba a perder la zapatilla, cuando el terrero te hacía soltar un poco el barro, empezaba otro tramo más largo todavía, esto nos acampanó hasta el amanecer, o por lo menos, desde aquí, se hizo menos pesado, no llevaba apenas agua y antes de Allue no me quedaba ni gota, pero ya casi divisamos nuestra primera meta que era Osan.
No quedaba nada, el sol nos iba dando la bienvenida, y nos acercaba poco a poco al último tramo de carretera a Osan, las voces y griterío de nuestros asistentes y de los corredores que ya habían llegado nos daban el aliento para afrontar las rampas finales, y por fin pasamos por el arco de meta más de una hora antes de que empezara la carrera.
últimas rampas a Osan
gritos de aliento
preparadas para recibirnos...
la esperada llegada

Por supuesto ya teníamos preparado todo como hasta ahora, no teníamos que hacer ningún esfuerzo por buscar nada, bolsa de corredor, ropa de recambio, y el banquete final: más tortillas, croquetas, pechuga, jamón, caldito, café…y sí, alguna cosa más normal supongo, como coca cola, pero a la que no preste ninguna atención…
la perdición...
 
Teníamos más de una hora para cambiarnos de ropa, comer bien, y pensarnos si dábamos el último paso para terminar esta gran aventura…correr la carrera, que es realmente a lo que habíamos venido. Algunos dudamos tengo que reconocerlo, pero finalmente, casi todos nos animamos.
había que recuperarse
a cambiarse
 
a por el último capitulo

De la carrera que contar, una temperatura ideal, algo de barro, un paisaje precioso con una cascada como nunca, muchísima gente, y a sufrir…
Oscar Plasin
Pau
Durante los primeros kilómetros salí tranquilo, el mogollón de gente que tenía delante, el barro y las pocas fuerzas se encargaron de ello. La verdad estaba mejor de lo que pensaba, por lo menos hasta la cascada, solo sus vistas y el camino serpenteante con todo el colorido de los corredores, te hacia olvidar el cansancio, pero un poco antes de la cascada me pego un bajón impresionante, me quede sin fuerzas, pienso que el avituallamiento de Osan tuvo la culpa, las croquetas no dan alas…aún quedaba un poco para el avituallamiento y se me iba a hacer largo, vi pasar a Javisa con su hija, a Saioa, a Roberto… y a otros muchos corredores y corredoras, no podía apenas correr unos metros para acercarme al ansiado avituallamiento, pero todo llega y por fin pude meterme en el cuerpo algo de gasolina para correr, el “exquisito” acuarius que hasta ahora apenas había probado, naranja, plátano,,, y a correr, bueno, andar prácticamente  hasta que empezábamos la bajada.
Martin
Al principio baje con cuidado por el barro, y las pocas ganas y fuerza que tenia, pero según bajaba me encontraba mejor, me pegó un subidón, casi no me lo creo, empecé a pasar a alguno de los que me habían pasado en la bajada, y lo mejor me sentía muy bien, parece mentira que después de 80 kilómetros el cuerpo te permita correr así, el caso es que no se de donde saque las fuerzas, pero llegué bastante contento y disfrutando como un niño, los gritos de nuestras guapísimas asistentes me daba la fuerza para recorrer los últimos metros de “castigo” tras pasar por la plaza.

Esto tocaba a su fin...
David y Marin

Tras llegar y abrigarme un  poco, entablamos conversación mientras esperábamos la interminable cola para las migas, con granizada incluida, me cambien de domingo y ahora sí, puede atacar las migas, apenas las puede probar y dar un trago de cervecita cuando ya nos teníamos que ir a Huesca, Martin ya había llegado poco después, y como no teníamos vehículo, había que buscarse la vida para no volver a pie o en bici como hizo Oscar Plasin.
las estrellas de la noche


En resumen, un ambiente excepcional, buena compañía durante toda la noche, animada por las conversaciones y las risas con todos los corredor@s, un recorrido agradable a excepción de algún tramo de pista pestoso, un noche con una temperatura buena para correr, unos avituallamientos de matricula, unas y unos asistentes de lujo, que habrá que fichar sin ninguna duda, y el convencimiento de que el año próximo año repetiremos aunque sea de asistente, y finalmente el mayor agradecimiento para Javisa por empezar todo esto con Saioa, y a Teo y sus acompañantes (Silvia, Lorena, Andrea y Viteri) por lo fácil que nos lo han puesto, y como no, al resto de corredores por hacerme pasar una noche tan agradable…